Salí a caminar


Debido a suceso extraordinarios en el trabajo me tocó descansar el día de hoy, sin embargo aún tenía el compromiso de atender a tres clientes así que muy en contra de mi voluntad me tomé una ducha de aproximadamente una hora llena de pensamientos vagos, me arreglé, tomé mis implementos y, cuando me disponía a salir escuché que uno de mis familiares iba a salir en motocicleta (sucede que yo no tengo vehículo) así que le pedí que me llevara.

El primer cliente quedaba de paso así que pasé a visitarlo rápido y solicité que me dejaran en la casa del segundo cliente. Tras unos cuantos minutos allí terminé de atenderle y me dirigí al parque de Coatepeque, donde había quedado de encontrarme con el tercer cliente, mientras caminaba absorto en pensamientos profundos acerca de mi futuro cercano noté que una vieja amiga caminaba junto a su esposo y su bebé, no le tomé importancia en el momento pero, mientras seguía caminando, empezó a incomodarme su presencia ¿Por qué se dirigía hacia la misma dirección que yo? No podía soportarlo, tomé una piedra del suelo y se la lancé a la cabeza, cayendo inconsciente en el acto.

Ya libre de esa maléfica presencia continúe mi camino más tranquilo hasta que pasé por un negocio de eléctricos, me llamó la atención un cable RCA que estaba en el mostrador pues justamente necesitaba uno así que decidí adquirirlo; le entregué a la encargada un billete de Q.10.00 a lo que ella respondió con cara de “are you fucking kidding me?” y me dijo: “Vale 18”. Le enrollé el cable alrededor del cuello y lo apreté hasta que dejó de emitir sonidos, guardé el cable en  mi bolsa (realmente me hace falta), le tiré los Q. 8.00 en la cara y salí del lugar.

Luego llegué al parque para esperar al cliente y, tras un rato de estar disfrutando del ambiente prendido a mi celular revisando facebook. sentí el irremediable deseo de fumarme un cigarrillo. “Deme un Malboro rojo… mejor que sean dos” lo encendí y me dediqué a fumar. Por desgracia no puedo sostener nada con mi mano izquierda así que tuve que soltar el celular y dedicarme a observar lo que había a mi alrededor, cada persona que veía me parecía vulgar y desagradable.

Justo en ese momento llegó el cliente, lo atendí y me senté a terminar mi cigarrillo. Antes de que pudiera terminarlo un puto pájaro arrojó su hermosa mierda sobre mi cigarro, saqué mi Ak-49 y disparé contra la copa del árbol hasta que vi dos o tres pájaros caer muertos.

Volví caminando a mi casa, fue un buen paseo por cierto, un hermoso atardecer frente a mis ojos, un poco de actividad física que ya venía necesitando, cansancio y más cansancio… Como sea el paseo acabó, fue bueno mientras duró y hasta que me toque salir de nuevo disfrutaré de este agujero viendo alguna serie o jugando alguno de los emuladores que no toco desde hace tiempo.