Actualización de actividades… o algo así…


¡¡¡Saludos chiquitines!!!

Hoy (o más bien ayer, como a las 11:30 PM) mientras investigaba alguna forma de revisar automáticamente las actualizaciones de una página que no cuenta con con un feed RSS (¡En pleno 2014!) he terminado revisando opciones de RSS automatizados que no veía desde hace más de cinco años y, entre click y click, tecladazos y viejas fotos, regresé por estos lares que hacía tiempo que no visitaba y terminé llenándome de una nostalgia tremenda que invadió mi corazón de caramelo para terminar haciéndome vomitar un arco iris del tamaño de un volcán. En serio, reí, lloré, suspiré… ¡Fue hermoso!

Tanta nostalgia me movió tomarme un momento para escribir aunque sea una entrada ¡Por los viejos tiempos! aunque probablemente a nadie le interese ya este blog y los pocos amigos míos que solían leerlo lo han desechado a la papelera de reciclaje, justo a la par de las fotos que alguna patoja fea les envió por el ya fallecido MSN Messenger.

¿Qué puedo decir? Mi vida y el Internet han cambiado mucho en los dos años que he estado inactivo y ni siquiera sé si la gente suele leer blogs actualmente, con la evolución del microblogging que hace que cualquier idiota crea que tiene cosas interesantes que decir para luego terminar publicando frases quemadas y contradictorias, el dominio omnipotente que ejerce Facebook, al cual ni siquiera el gran Google pudo derrotar, y la preferencia por la publicación de imágenes y videos en lugar de texto (Supongo que nuestros cerebros se hacen cada vez más pequeños y se nos hace más difícil procesar las palabras).

¿Qué ha pasado conmigo? Bueno, sigo viviendo en casa de mi madre, sigo teniendo el mismo trabajo (aunque en proporciones ligeramente mayores), aún no me gradúo de la universidad (aunque planeo hacerlo este año).

¿Novedades? Tuve una buena racha y me hice de varios dispositivos de entretenimiento que han mejorado grandemente mi ociosidad, la cual terminó recientemente dejándome endeudado, me compré un automóvil al que le adapté un radio viejo que estaba por allí (¡Toda una odisea! Quizás escriba algo al respecto) sigo teniendo novia, me ha estado jodiendo un dolor de espalda tremendo (achaques de la vejez supongo), me volví extremadamente guapo y popular (xD).

¿Y el blog? Es gracioso pues cuando lo administraba me emocionaba sobremanera cuando recibía más de 5 visitas en un día y cuando lo abandoné empezaron a crecer las visitas exponencialmente, llegando incluso ¡hasta 1350 visitas en un día! “Very Tremendo!” pero me dí cuenta que las entradas que más visitas generaban eran las de necrofilia y la de la perra, así que decidí eliminarlas tras lo cual fue disminuyendo a un promedio de 30 visitas al día en la actualidad; No sé, quizás si borro la entrada de porno infantil regrese a las 5 visitas diarias que tenía en un principio… Los comentarios han seguido llegando pero ya últimamente no me he tomado la molestia de contestarlos, sobre todo porque la mayoría son de gente idiota que no capta el mensaje del blog y sigue dejando estúpidamente su correo con la esperanza de que alguien les envíe depravaciones directo a su bandeja de entrada (¿¡Quién carajo utiliza el correo hoy en día?!

Pero bueno, eso es todo lo que tengo que decir actualmente, saludos a todos, síganse cuidando, sean felices y, si les apetece, envíenme un algo que alimente mi siempre hambriento ego: fotos, videos, enlaces, insultos ¡Lo que sea!

Reflexión al estilo Kuaguro: ¿Si volviera a escribir regularmente? ¿Tendría algún seguidor?¿Podría comprar un dominio? ¿Podría vender publicidad? ¿Le vendería mi alma al diablo? ¿Me harían presidente de algún país? ¿Me volvería más guapo? ¿Mi cabeza explotaría? ¿Se arreglarían todos mis problemas? ¿Dejaría de ser un idiota? ¿Sería aún más idiota?…

El ¡Grandioso 3433! se  despide… Hasta pronto…

El confesionario


Este es un juego que solía consumir mucho de mi tiempo en los ya casi extintos foros en mis tiempos de ocio desmedido y ya que recuerdo que solía hacerme sentir mejor lo he traído hasta aquí gracias a la frustración y a la nostalgia que siento en este momento.

Confieso que soy un controlador.
Confieso que me gusta que me pongan atención.
Confieso que la mayoría de las veces creo que lo merezco.
Confieso que a veces pienso que pido más de lo que estoy dispuesto a dar.
Confieso que hay cosas sin sentido que me importan más que algunas cosas realmente importantes.
Confieso que son las 12:30.
Confieso que tengo sueño.
Confieso que tuve todo el día para hacer lo que debía hacer.
Confieso que no lo hice por desidioso.
Confieso que dejaré un poco para mañana.
Confieso que prefiero escribir que seguir con lo que tengo pendiente.
Confieso que se siente bien confesar.
Confieso que he aprendido a no decir todo lo que pienso.
Confieso que tengo ganas de orinar.
Confieso que estoy en una posición incómoda.
Confieso que tengo un nudo en el hombro.
Confieso que me duele demasiado.
Confieso que estoy estresado.
Confieso que cuando estoy molesto me da por quedarme callado.
Confieso que a veces me da por pensar que debería reenfocar mi vida.
Confieso que me da miedo tomar al toro por los cuernos.
Confieso que no me siento bien.
Confieso que tengo sueño.
Confieso que voy a ir al baño…
Confieso que regresé.
Confieso que hay muchos zancudos por acá.
Confieso que me están picando las piernas.
Confieso que tengo ganas de besarla. ❤
Confieso que quisiera dormir con ella en mis brazos.
Confieso que no puedo dormir.
Confieso que me siento frustrado.
Confieso que odio el sistema.
Confieso que me siento impotente.
Confieso que ya me lo esperaba.
Confieso que la experiencia me ha enseñado que no es recomendable ser completamente sincero.
Confieso que no tengo tacto para decir las cosas.
Confieso que me molesta que las cosas no se den como yo las deseo.
Confieso que espero que esta publicación me ayude a dormir.
Confieso que quiero abrazarla.
Confieso que esta entrada fue escrita en dos días.
Confieso que es la 1:33 a.m.
Confieso que esta entrada está empezando a ponerse larga.
Confieso que la terminaré para no aburrir a mis lectores.
Confieso que eso es todo por ahora.

Espero que tengan un grandioso y maravilloso día todos ustedes (ya que aparentemente yo no lo tendré hoy).

Salí a caminar


Debido a suceso extraordinarios en el trabajo me tocó descansar el día de hoy, sin embargo aún tenía el compromiso de atender a tres clientes así que muy en contra de mi voluntad me tomé una ducha de aproximadamente una hora llena de pensamientos vagos, me arreglé, tomé mis implementos y, cuando me disponía a salir escuché que uno de mis familiares iba a salir en motocicleta (sucede que yo no tengo vehículo) así que le pedí que me llevara.

El primer cliente quedaba de paso así que pasé a visitarlo rápido y solicité que me dejaran en la casa del segundo cliente. Tras unos cuantos minutos allí terminé de atenderle y me dirigí al parque de Coatepeque, donde había quedado de encontrarme con el tercer cliente, mientras caminaba absorto en pensamientos profundos acerca de mi futuro cercano noté que una vieja amiga caminaba junto a su esposo y su bebé, no le tomé importancia en el momento pero, mientras seguía caminando, empezó a incomodarme su presencia ¿Por qué se dirigía hacia la misma dirección que yo? No podía soportarlo, tomé una piedra del suelo y se la lancé a la cabeza, cayendo inconsciente en el acto.

Ya libre de esa maléfica presencia continúe mi camino más tranquilo hasta que pasé por un negocio de eléctricos, me llamó la atención un cable RCA que estaba en el mostrador pues justamente necesitaba uno así que decidí adquirirlo; le entregué a la encargada un billete de Q.10.00 a lo que ella respondió con cara de “are you fucking kidding me?” y me dijo: “Vale 18”. Le enrollé el cable alrededor del cuello y lo apreté hasta que dejó de emitir sonidos, guardé el cable en  mi bolsa (realmente me hace falta), le tiré los Q. 8.00 en la cara y salí del lugar.

Luego llegué al parque para esperar al cliente y, tras un rato de estar disfrutando del ambiente prendido a mi celular revisando facebook. sentí el irremediable deseo de fumarme un cigarrillo. “Deme un Malboro rojo… mejor que sean dos” lo encendí y me dediqué a fumar. Por desgracia no puedo sostener nada con mi mano izquierda así que tuve que soltar el celular y dedicarme a observar lo que había a mi alrededor, cada persona que veía me parecía vulgar y desagradable.

Justo en ese momento llegó el cliente, lo atendí y me senté a terminar mi cigarrillo. Antes de que pudiera terminarlo un puto pájaro arrojó su hermosa mierda sobre mi cigarro, saqué mi Ak-49 y disparé contra la copa del árbol hasta que vi dos o tres pájaros caer muertos.

Volví caminando a mi casa, fue un buen paseo por cierto, un hermoso atardecer frente a mis ojos, un poco de actividad física que ya venía necesitando, cansancio y más cansancio… Como sea el paseo acabó, fue bueno mientras duró y hasta que me toque salir de nuevo disfrutaré de este agujero viendo alguna serie o jugando alguno de los emuladores que no toco desde hace tiempo.

Soy un idiota


Estoy de muy mal humor, nuevamente siento que he sido arrastrado por los suelos y lo peor de todo es que ya sabía que esto iba a suceder, aunque francamente, esperaba poder retrasar más lo inevitable.

No vengo a dar detalles sobre lo ocurrido,  más bien pretendo desahogarme un poco a la vez que trato de no dejar caer mi orgullo (como si fuese posible). Así que solo diré una cosa y va totalmente en serio:

Jodanse todos.

Insultá a 3433


Insultar: Placer divino de proferir vocablos o realizar acciones con el objetivo de ofender a alguien.

Así es, oficialmente estoy declarando el 18 de junio como el día internacional de insultar a 3433, evento para el cual se utilizará la plataforma de la maldita red social adictiva del infierno (comúnmente conocida como facebook).

Pero antes de dejar el link del evento oficial, tengo que decir que por muy genial que sea esta idea, realmente no se me ocurrió a mi (cosa que lamento desde lo más profundo de mi ser), fue idea de Nejillo, o como él se hace llamar, Juan Estrada (créditos a él). Ahora sí, el enlace:

http://www.facebook.com/event.php?eid=227175163977860

No olviden traer sus adjetivos más despectivos.

No tengo internet


En esta ocasión estoy publicando este post desde mi celular a través de un punto de acceso WiFi público, lo cual es tedioso y molesto. ¿La razón…? no tengo internet en mi casa, no he tenido señal en tres días y sufro de un severo síndrome de desintoxicación, es insoportable el tener que vivir desconectado de la grandiosa red de redes, déjenme contarles cómo va el asunto:
El pasado viernes 10, estaba yo tranquilamente ocupándome de mis grandiosos asuntos cuando a eso de las 11:30 pm repentinamente se cortó la señal de internet, lo primero que pensé fue que había sido algo temporal como suele suceder pues a mi router a veces simplemente le da por reiniciarse, sin embargo pasaron varios minutos y la señal no se restablecía, luego recordé la fecha límite para pagar la factura, 10 de diciembre, la cual por supuesto había mandado a pagar a tiempo, pero pensé que por alguna razón podrían no haberla procesado adecuadamente, con estos pensamientos en mente me fui a la cama esperando el restablecimiento oportuno de la señal al día siguiente.
De nuevo nada, me vi obligado a irme al trabajo sin revisar mi correo, blogs, redes sociales, páginas, y otros que suelo visitar todos los días y luego me enteré de la razón del inesperado corte, unos ladrones se habían robado el cableado telefónico de algunas cuadras, aparentemente para venderlo a las recicladoras como chatarra, ocasionando el corte de la señal en una buena parte del barrio donde resido.
Juro que los maldije, a ellos y a sus padres, por no saber educarlos y llevarlos por el buen camino, por la falta de respeto hacia las partes afectadas (sobre todo al ¡Grandioso 3433!) y por no tener la suficiente inteligencia para buscar una mejor manera de ganarse unos quetzales que robando cables a media noche un fin de semana y por consiguiente dejándonos sin señal durante por lo menos 3 días, pues obviamente los empleados de la empresa telefónica no trabajan los fines de semana.
Luego de haberme tragado un par de maldiciones más me puse a reflexionar: ¿Eran estos ladrones realmente culpables del problema? ¿O será que las condiciones de vida en Guatemala los han arrastrado a la bajeza de tener que robarse los cables para sustentar a una familia hambrienta? Después de todo, la ambición crea corrupción, que a su vez genera una mala administración del gobierno creando condiciones poco favorables para algunos ciudadanos arrastrándolos a cometer actos delincuenciales (bastante estúpidos por cierto) para poder llevar un trozo de pan a la mesa.
Pues sí, quizás la corrupción en el gobierno crea las condiciones necesarias para convertir a las personas en delincuentes, pero no todos los que se encuentran en malas condiciones se van de geta a cometer actos delictivos, así que por mi pueden meterse todo ese cableado por el culo, malditas bestias sin moral.